divendres, 27 de març de 2015

ESTADO POLICIAL MAKARRA SPANYA.2015

_Un Estado policial es un Estado donde el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad, particularmente a través de la supresión de las libertades civiles y a menudo mediante una fuerza de policía secreta y un gran despliegue e inversión en mecanismos de vigilancia. Esto implica que el control por el gobierno contradice la voluntad de los individuos que están siendo controlados. Así, un Estado policial es inherentemente antidemocrático y es similar a la ley marcial.


En la literatura, el mejor ejemplo de Estado policial es el que se plantea en la novela de George Orwell 1984, que describe un régimen totalitario que utiliza la excusa de guerra constante para permitir que la policía y las cámaras de seguridad controlen a toda la población.
Otro ejemplo de estado policial es el presentado en la novela gráfica V for Vendetta, escrita por Alan Moore, claramente influida por la obra de Orwell. Allí se presenta un gobierno británico que controla a la población mediante una estricta vigilancia utilizando prácticamente los mismos métodos que en 1984. En V for Vendetta se tratan elementos fundamentales como la constitución de la autoridad, la eliminación de las oposiciones y diferencias y la manipulación mediática.
Similar a la perspectiva de Orwell, los libertarios asumen que un Estado policial es consecuencia natural del control que todo Estado, ya sea liberal, nacional o socialista, ejerce sobre la población ubicada en el territorio sobre el que tiene jurisdicción, y que la diferencia radica sólo en el grado de invasión a las libertades, donde además esto es difícil de definir, puesto que todos los Estados vigilan secretamente a toda su población -o públicamente pero bajo el convencimiento y aprobación civil de que están siendo protegidos por su propio bien- en la medida de sus recursos o de los intereses que protegen. Y precisamente debido al hecho de que es secreto o maquillado, no se conocen completamente la magnitud del hecho ni las intenciones reales detrás de todo el aparato de vigilancia.

Nunca ha existido -ni puede existir- la seguridad plena. Por el contrario, cuanto más nos obsesionamos con ella, más inseguros nos sentimos y lo que es peor, ponemos en segundo plano valores como la libertad y la tolerancia.

Nos encerramos, nos limitamos. Nos excluimos y excluimos a los demás. Lo nuevo, lo diferente, lo “fuera de serie” se transforma en una amenaza. Fobias y pánicos aparecen en escena para protegernos de todo lo que nos saque de la zona de seguridad.

A nuestra mente le ocurre lo mismo: dejamos de pensar, dejamos de cuestionar, dejamos de creer que el cambio es posible. Tememos a los nuevos escenarios................


La sociedad obsesionada con la seguridad involuciona a tal punto que vuelve -al decir del prestigioso jurista argentino Eugenio R- Zaffaroni- a la época del pensamiento mágico, época en que nuestros antepasados prehistóricos pintaban en las paredes de las cavernas aquello que les atemorizaba, para así atraparlo. Hoy, las paredes de las cavernas son los Boletines Oficiales.

Creemos que con el endurecimiento de las penas, con la imputabilidad penal de cualquier habitante y medidas por el estilo, con procesos penales inquisitorios, en definitiva resignando Derechos Humanos elementales, controlaremos aquello que nos aterra. Lo paradójico es que los causantes de nuestros terrores nocturnos no son los especuladores de Wall Street, ni a los fabricantes de armas e ideólogos de guerras.
Resulta que quienes nos aterran son los menores que cometen delitos, los pobres, los inmigrantes. De pronto nuestro prójimo se convierte en “el otro”, y sin darnos cuenta pasa a ser “el enemigo”. Nuestro mundo pasa a ser de buenos y malos, de blanco y negro, víctimas y victimarios. Y por supuesto que lo interpretamos creyendo que siempre estaremos del lado de los buenos, que nunca cometeremos un delito (“eso es de delincuentes, no de gente como uno”), que ni siquiera tendremos la mala suerte de ser sospechosos siendo inocentes.

Creemos que estamos “a salvo” de ser los malos y sólo queremos seguridad. Resignamos el pensamiento crítico y sólo queremos que todo siga igual en nuestra burbuja, a salvo de “los malos”. Nos sentimos inseguros y -por ello- nos volvemos totalmente manipulables. Nos volvemos sumisos y obedientes, mientras nos protejan del “viejo de la bolsa” (el “hombre del saco”), nos hacemos previsibles y nos amoldamos perfectamente a las estructuras sociales actuales, por más injustas, depredadoras e insostenibles que sean. .............................
 Cientos, miles, cientos de miles mueren por hambre, guerras, torturas, accidentes laborales. Pero a los medios de comunicación hegemónicos les resulta más fácil estirar hasta el infinito la noticia de un caso policial individual, taladrarnos el cerebro cada día con la misma información vista desde todos los ángulos posibles, para que terminemos con la sensación de que más que un atraco cometido por un menor, la noticia es la de un genocidio cometido por hordas incontrolables de asesinos menores de edad. ............
A partir de ahora los atropellos policiales podrán cometerse con absoluta impunidad, y ya no habrá una foto ni un vídeo tomado por un honrado ciudadano que permita conocer la verdad, para que se haga justicia. Porque enfocar a un grupo de policías que puedan estar pegando una paliza a alguien en plena vía pública, y de esto tenemos algunos ejemplos muy clamorosos en los últimos tiempos, está sancionado con multas muy cuantiosas. Sin embargo podrás acudir a un juicio si has sido testigo de un abuso de autoridad, pero en este momento descubrirás que, por ley, la palabra del funcionario de policía vale más que la tuya. Hasta tiene más valor la palabra del guardia civil detenido por pertenecer al Frente Atlético, que la nuestra.
¿Y qué dicen los jueces a todos esto?. Muchos no se atreven a actuar, otros ya hacen bastante con perseguir con escasez de medios la corrupción de quienes nos gobiernan, pero a partir de ahora quedarán anulados por ley para intervenir en todo cuanto se regula en la Ley de Seguridad Ciudadana, dado que el control de las infracciones lo tendrá la propia administración, que se convertirá en juez y parte, dejando a los ciudadanos en una completa indefensión. Y todo esto lo hacen quienes por la mañana defienden la Constitución y por la tarde la vulneran.

Ni los edificios publicos , las casas , ni la calle ya no son de la ciudadanía , porque hemos dejado que otros se apoderen de nuestro espacio; pero al menos nos queda la palabra, que debemos de usar para defender nuestros derechos y denunciar las injusticias antes de que nos corten también la lengua, que a buen seguro lo intentarán; que nadie lo dude.



 Señor diputado usted no necesita dinero
juez iluminado por cuanto vende usted su perdón
señor presidente acaso no le importa la gente
señor comisario te quitas el mono a nuestra costa.
me esposan las dos manos
me encadenan los pies
me enseñaron los dientes creo que me va a morder
me agarran de los pelos ahora ya sé quien es


¡son los maderos, son los maderos!
pincho las arruedas de los coches-policía
pongo un par de bombas en cada comisaría
convenzo a mil idiotas y les pongo un sello
y otra dictadura cuarenta mil días.
vivimos todos dentro de un estado policial
te encierran en tu casa sales para trabajar
sábado por la noche comenzó la cacería
parezco ser la presa de un montón de policías.
estado policial estado policial.
Extremoduro
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ESTADO POLICIAL CARGADO EN ......3.....2...1.....0
......  ESTO  ES  LO  K HAY  ...  CON LA  PRIMAVERA  HA  VENIDO    Y  SOLO  EL  PP  SABE  COMO HA  SIDO!!!




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GENIAL PENSAMENT

GENIAL PENSAMENT
"Cuando tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Un día, cuando entré a la escuela, me preguntaron qué quería ser de mayor. Yo escribí "feliz" . Me dijeron que no había entendido la pregunta, y yo les respondí que ellos no entendían la vida". —John Lennon —

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pensar

pensar

AIXÓ ES LO QUE HI HA !